jueves, 6 de agosto de 2009

En Charata denuncian que se quedaron solos frente al dengue

06/08/09

El intendente de esa localidad de Chaco dice que no tiene contacto con autoridades provinciales ni de la Nación para prevenir los efectos de una segunda ola. Y los vecinos tienen más miedo que antes.

"Yo tengo mucho miedo. En el verano, cuando tuve la enfermedad, sufrí mucho, y pienso que si la vuelvo a tener, me va a llevar", dice Valeria Worff, y nada en su rostro indica que esté sobreactuando su temor. Tiene 17 años y vive en Charata, la localidad del sudoeste chaqueño que se convirtió en la ciudad argentina con mayor cantidad de casos de dengue cuando la epidemia irrumpió. Según los datos oficiales de la provincia, hubo allí 3.212 infectados. Un censo realizado por el municipio local registró más de 12.000.

"Acá, en todo momento el gobierno provincial buscó ocultar información, y ahora no tenemos ningún contacto, ni de ellos ni de la Nación, para coordinar acciones pensando en que cuando se vaya el frío vamos a tener de nuevo el problema", dice Miguel Tejedor, el intendente charatense. El funcionario reconoce que el miedo mayor es que, en la nueva ola del virus, circule una cepa distinta a la que se presentó meses atrás. Si fuera así, los que se enfermen por segunda vez podrían sufrir dengue hemorrágico, una versión que puede llegar a ser mortal.

En los barrios se hallaron larvas en gran cantidad en aguas acopiadas domésticamente. Suponen que son de Aedes aegypti, el mosquito transmisor del virus. En Charata no hay red de agua potable, y es un hábito común guardar líquido en pozos, aljibes y baldes. La sequía que castiga a la región desde hace un año y medio no hizo más que afianzar esa costumbre.

El director provincial de Epidemiología, Mario Echeverría, dice que no quiere polemizar con Tejedor. "En Charata estuvimos capacitando médicos y armando brigadas. Ustedes me encontraron llamando a Salud Pública; Tejedor podría hacer lo mismo", le dijo a Clarín. Gerardo Cipolini, intendente de la segunda ciudad con mayor número de casos, Sáenz Peña, también dice estar huérfano de apoyos: "Hacemos descacharrado, pero con la caída de ingresos no podemos resolver todo".

Echeverría, en cambio, hace su propio reclamo. "Con la mayoría de los municipios estamos trabajando bien, pero otros no se suman. Hay gente que sólo está para la foto", sostiene. Además, señala que "se habla del Chaco como la provincia con más casos, y fue Catamarca, si se considera el porcentaje de población afectada, que es lo que cuenta en epidemiología".

Rolando Núñez, del Centro de Estudios Nelson Mandela, planteó que "la epidemia explotó producto de que el virus encontró el ambiente apropiado, comida y zona liberada. Lo peor es que estamos igual que antes, sin haber aprendido prácticamente nada".

En los barrios de Charata hay ánimos diversos. "En casa pusieron una pastilla larvicida en mi pozo, pero no volvieron más", se angustia Alcira Mabel Farías. Ella, su madre y sus hijas tuvieron la enfermedad. Omar Pintos saca agua de su pozo y aunque la pasó mal en marzo, dice estar seguro de que si la enfermedad retorna: "habrá poquito, porque la gente aprendió y toma medidas".

Distinto es lo que opinan Karina y Verónica Díaz, dos hermanas adolescentes que iban al mismo colegio de Carolina Gómez, una chica que murió por el virus. "Nosotras hacemos caso a las medidas que nos enseñaron en la escuela -cuentan-, pero nuestros vecinos no. Se volvió a lo mismo de antes, como si no se dieran cuenta de que ahora puede ser peor".

1 comentario:

  1. Mucho se está publicando acerca de las prevenciones que debemos tomar
    para prevenir el Dengue, mucho, pero no todo.

    En muchos países como por ejemplo Estados Unidos y Brazil se
    combaten a los mosquitos, culpables de la transmisión de esta
    enfermedad y otras, en su etapa larvaria para evitar que eclosionen en
    los meses cálidos y así se reproduzcan e “invadan” Ciudades y
    Pueblos, pero no solo “descacharrando o con “larvicidas”, sino con
    un depredador natural de las larvas de mosquitos, los peces
    “larvifagos” peces que tiene como dieta, casi exclusivamente, larvas
    de mosquitos, tal es la relación de esta especie, la gambusia Affinis,
    tiene con los mosquito, su comida, que internacionalmente se los
    conoce como “mosquito fish”.

    Esto no es nuevo, ni en el mundo, ni aquí, a mediados del siglo XX
    el Dr. Ramón Carrillo, el primer y gran sanitarista argentino, utilizó
    estos peces, que importó del Estado de Florida Estados Unidos, en el
    NOA para combatir los mosquitos que propagaban la malaria, trajo
    20.000 ejemplares y los aclimató aquí, en nuestra ciudad, en la
    Estación Hidrobiológica que se encontraba en el viejo acuario del
    Parque Alem, hoy, lamentablemente, abandonado y el Gobernador
    Silvestre Begnis, allá por los 60 con uno remanente de esos peces que
    habían quedado en el acuario, “sembró” de peces larvifagos muchos
    barrios de Rosario, controlando así una “invasión” desmesurada de
    ellos en aquellos veranos.

    Hoy, en varios Condados del sur de Estados Unidos, los municipios
    “siembran” peces en los ojos de agua y sus habitantes reciben
    gratuitamente peces para sembrar en sus piscinas, estanques
    particulares, tanques para recolección de agua de lluvia, etc. con el
    objeto controlar efectivamente este vector tan peligroso.

    Expertos y ambientalistas aseguran que la sojización mantiene una
    relación muy estrecha con la propagación del dengue en nuestro País
    por el complejo de agrotóxicos utilizados para el sistema de la
    siembra directa, pues todos poseen una fuerte acción devastadora sobre
    la población de peces y anfibios, predadores naturales de los
    mosquitos, transmisores del dengue y la fiebre amarilla. Así es de
    importante la existencia de estos peces para el control efectivo de
    los mosquitos.

    La Fundación Ecológica Argentina, con sede en nuestra ciudad,
    posee en sus acuarios varios miles de estos ejemplares, que no está de
    más aclarar no ocupan un “nicho” ecológico, lo que significa que no
    altera el ecosistema establecido, y desea ponerlos a dispocisión de
    los expertos de la municipalidad y la provincia para que estudien la
    posibilidad de agregar este método natural, ecológico y probado
    mundialmente con éxito para generar otro frente de batalla que creemos
    falta en la estrategia que han presentado en los últimos días.

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